flame
MEDITACIONES DIARIAS CON Obispo Barron
cross
Quinta semana de Cuaresma

Viernes 26 de marzo de 2021

Juan 10:31–42

Amigos, en el Evangelio de hoy, los líderes judíos intentan apedrear a Jesús porque él afirmó ser el Hijo de Dios. Defendió su identidad, diciendo: “Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; Pero si las hago, aunque no me crean a mí, crean a las obras, para que puedan comprender que el Padre está en mí y yo en el Padre”.

En la Última Cena, Jesús explicaría aún más su relación íntima con el Padre. Allí expone para nosotros la coinherencia que obtiene en la dimensión más fundamental del ser, es decir, dentro de la existencia misma de Dios. “Maestro”, le dijo Felipe, “muéstranos al Padre, y eso será suficiente para nosotros”. Jesús respondió: “¿He estado contigo tanto tiempo y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto ha visto al Padre.”

¿Cómo puede esto ser verdad, a menos que el Padre y el Hijo sean uno? Aunque el Padre y el Hijo son verdaderamente distintos, están completamente implicados uno con otro por un acto mutuo de amor. Como dice Jesús: “El Padre que mora en mí está haciendo su obra”.

Reflexiona: Jesús argumenta que su identidad debe estar clara en sus obras. ¿Qué dirían los que te rodean que es tu identidad, si solo supieran de ti a través de tus obras? ¿Qué tan prominente sería el cristianismo en tu identidad percibida?


Meditaciones Anteriores

¿Le gustaría recibir cada mañana en su mail estas reflexiones diarias del Evangelio?